lunes, junio 19, 2006

Nativo de la ciudad-máquina

Soy de Tarragona, una de las ciudades más "cyborg" que conozco. Cientos de kilómetros cuadrados de ingenios metálicos, luces, tuberías, escaleras y chimeneas la rodean como si fuesen implantes bionicos que ocupan más extensión incluso que la zona urbanizada.

Es todo un espectáculo llegar en tren de noche a Tarragona y deslizarse entre todas esas luces, reina un ambiente extraño, como de ciencia-ficción, sin seres vivos por ninguna parte, repentinos chorros de vapor, válvulas, compuertas, extrañas señales, cifras...


Pero no es ese aspecto fantásmagórico y misterioso-futurista el que me hace hablar aquí sobre las plantas químicas.. sino la dichosa y reiterante sinceridad con la que os vengo martirizando desde hace tiempo.

Este post surje tras visionar un reportaje sobre el centro Pompidou de París.


Estandarte junto con el Lloyd´s biulding de Londres, de lo que vagamente se conoce como el estilo tardomoderno, hijo directo del racionalismo pero consistente en la exageración de "los valores tecnológicos".
Las tuberías de instalaciones, las escaleras, los ascensores y "todo lo que no es espacio" va por fuera, a la vista, como si se tratase en realidad de un ser vivo "dado la vuelta" con todas las vísceras por fuera. Exactamente como en una fábrica.

Hay quien dice que el estilo tardomoderno recurre a la exteriorización de las estructuras como un manierismo o simple expresión estética, pero yo soy partidario de pensar que la peculiar estética de este estilo más bien es fruto de un planteamiento fundamentalmente racionalista, en el que se trata de obtener el mayor espacio posible en el interior y a la vez facilitar el acceso y control de las instalaciones, unido con una descarada intención de "no esconder nada" (sinceridad).

En el reportaje el arquitecto Richard Rogers, (creador del Pompidou junto con Renzo Piano) afirmaba que para él las fábricas son el exponente máximo de sinceridad en la arquitectura, pues todos los elementos que las conforman están presentes para cumplir una función específica, que en el caso concreto de la planta química ni tan si quiera se esconde. Y eso es algo con lo que estoy completamente de acuerdo.

Como siempre digo, la sinceridad me parece una virtud que produce las expresiones más bellas e interesantes, Y este post demuestra que la belleza sincera de la síntesis formal del fiat 131, no está reñida con lo que viene a ser casi todo lo contrario, como en el caso del Centro Pompidou, o una planta química.

A la gente de mi ciudad les horrorizan todas esas "tripas" con las que conviden y de las que a la vez viven, pero a mí me fascinan...

Etiquetas:

sábado, enero 07, 2006

Ciudades con traje

A qué 3 ciudades pertenecen estos collages?



Cualquier persona con un nivel cultural básico lo sabe, no se muestran lugares ni edificios característicos de ninguna de las 3 ciudades (sin contar el empire state y el big ben que se ven por ahí), pero todos sabemos que se trata de Nueva York, Londres y Tokio. Si hiciésemos lo mismo con alguna otra ciudad desarrollada, sería una tarea que requeriría de mayor pericia, no solo por poder generar el collage, sino por adivinar a qué lugar pertenecen.

Está claro que son las 3 capitales más importantes e influyentes del mundo, y que en ellas se muestran las manifestaciones culturales más novedosas del momento. Pero creo que hay algo más que hace de estos tres destinos los más importantes, deseados, y famosos, y creo que está relacionado con el hecho de ser ciudades con un alto nivel de "identidad visual".

Creo que pocas ciudades han hecho más uso, y potenciado más sus rasgos urbanos que estas tres damas. Determinados elementos propios de su identidad, tales como ciertos colores, tipografías recurrentes, rótulos, mobiliario urbano, se han convertido en símbolos inequívocos de sí mismas más incluso que su propia geografía o arquitectura.

En NYC, por todas las calles encontramos los famosos expendedores de periódicos, los puestos de venta de pretzels y perritos calientes, las barreras azules de la policía, los vagones grafiteados del metro, los semáforos de peatones... En Londres tenemos las cabinas y los buzones del royal mail, los bobbys, los double decker, "look left look right", el logo del metro y el "mind the gap"... Londres es deliberadamente roja, y en Tokio los guardias con sus cascos y guantes blancos, las máquinas auto expendedoras, la impoluta señalización, los pictogramas, los neones...

¿No convenzo? ¿Cómo son los taxis de París? ¿Alguien lo sabe? ¿y en Berlin? ¿y en Roma? En esas ciudades los taxis no poseen una identidad potente ni especialmente relevante, (buscad en google images) en cambio, ¿Quien no identifica directamente un yellow cab con Manhattan o un blackcab con Londres? me atrevería a decir que solo México D.F. con sus sus bochitos verdes está a la misma altura. En este caso, es tan sencillo como que en estas ciudades los modelos que usan los taxistas son casi siempre los mismos, y que todos van pintados del mismo color estridente e inconfundible, de modo que el ver todas esas repeticiones por las calles, y en las fotos, las convierte en iconos propios de la identidad visual de la ciudad.



Otro ejemplo claro de "elemento característico" son los centros de confluencia comercial, pensemos en Times Square, Picadilly Circus y Shibuya. Escaparates publicitarios repletos de rótulos luminosos, a veces más conocidos por sí mismos que por el mensaje que tratan de comunicar.



¿Existe algo comparable en París, Berlín, Roma, Madrid o Barcelona? Todas poseen hitos inconfundibles como la Torre Eiffel, la puerta de Brandenburgo, La Sagrada Familia o la Fontana di Trevi, pero no es lo mismo, porque en esos casos se trata de pura arquitectura, que tanto londres como NYC como Tokio, tambien poseen a alto nivel, digamos que la arquitectura es "la piel" de una ciudad y de lo que aquí se trata es de que elementos que supuestamente no se concibieron para ser definitorios de una identidad, han acabado siéndolo casi más que su propia arquitectura, y digo supuestamente, porque creo que en las tres existe una consciencia visual más marcada que en el resto de ciudades del mundo desarrollado, y eso ha generado en símbolos, marcas y en definitiva una identidad única e inconfundible que las hace fascinantes.

Si la arquitectura es la piel, y la geografía el cuerpo, pordíamos decir que lo que hace diferentes a estas tres ciudades es que están vestidas.

Etiquetas: